Cómo afrontar los celos comunes y los patológicos
Los celos son uno de los fenómenos más dañinos que se pueden experimentar en las relaciones interpersonales y particularmente en las relaciones amorosas de pareja. Son sentimientos que tienen su origen en el miedo y en la desconfianza. Aunque es habitual tener en algún momento de la vida celos de una persona o por alguna cosa, los celos continuados son altamente destructivos, especialmente cuando se sufre de un trastorno celotípico.
Los celos son una manifestación de la personalidad que, en la práctica, no podemos entender a partir de una sola definición que explique todos los casos de celosía; se trata de un problema que se manifiesta de maneras muy diversas, algunas de las cuales no nos parecen problemáticas (a pesar de que realmente si lo son). Por este motivo, es útil comentar sobre los tipos de celos que se producen, o maneras en los que los celos pueden expresarse y plasmarse materialmente a través de la conducta.
¿Qué tipos de celos existen?
Celos vitales.
Celos de relación concreta.
- Tienes miedo excesivo a perder a tu pareja y eso te hace sentir muy mal.
- Imaginas frecuentemente que tu pareja te engaña con otra persona.
- Analizas meticulosamente el comportamiento de tu pareja buscando señales que confirmen una posible infidelidad.
- Vigilas a tu pareja o vulneras su intimidad, por ejemplo mirando sus mensajes en el teléfono o sus correos electrónicos.
- Controlas en exceso y limitas el día a día y la vida de tu pareja.
- Odias a los amigos y colegas de trabajo de tu pareja porque pueden pasar tiempo con él/ella.
- Tus celos no tienen una base real sino que se fundamentan en situaciones imaginarias o en conclusiones que extraes a partir de pequeños detalles.
- Los celos están afectando tu vida, hasta el punto que duermes poco y sufres cuando tu pareja no está a tu lado. La obsesión por una posible infidelidad o el abandono te impiden vivir plenamente.
- Le exiges a tu pareja que te cuente todo lo que hizo a lo largo del día en la búsqueda de pistas que desvelen un posible engaño.
- Llamas a tu pareja con frecuencia, solo para saber qué está haciendo. Cuando no responde imaginas que te está engañando con otra persona.
- Te comparas constantemente con las personas con las que se relaciona a diario tu pareja porque tienes miedo a salir mal parado/a.
- Sufres una gran ansiedad cuando tu pareja tarda más de lo habitual en llegar a casa o a una cita e inmediatamente piensas que te está siendo infiel o ha perdido el interés por vuestra relación.
Si consideras que cumples seis o más de estos síntomas, convendría evaluaras tu problema de celos y trataras de corregir el problema.
¿Cuáles son las causas de los celos obsesivos?
Las causas de los celos patológicos varían de una persona a otra, aunque en su base normalmente se encuentra una gran inseguridad, una baja autoestima y una falta de confianza en sí mismo. La persona celosa no cree que sea digna de amor, por lo que cualquier detalle, una mirada o una tardanza, es suficiente para encender la mecha de los celos.
En muchos casos esa inseguridad se puede rastrear hasta la infancia, generalmente debido a unos padres que estuvieron ausentes emocionalmente y no satisficieron las necesidades de protección y cariño del niño. En otros casos la inseguridad puede estar provocada por una experiencia traumática o humillación vivida en una relación de pareja anterior.
No obstante, también se ha apreciado que detrás de los celos patológicos hay determinadas características de personalidad, como la necesidad de tener el control y la tendencia a exagerar la realidad. Se trata de personas que tienen una gran habilidad para hacer una tormenta en un vaso de agua. También suelen tener escasas habilidades sociales, por lo que piensan que si su pareja les abandona no podrán ser felices ni encontrar a otra persona que les ame. De hecho, los celos de pareja suelen esconder una dependencia emocional.
En la base de los celos enfermizos también se encuentran determinadas creencias, como pensar que la pareja es una posesión y, por tanto, solo puede mostrar amor hacia él/ella. En otros casos los celos esconden una preocupación obsesiva por la imagen social. La persona cree que si su pareja le engaña los demás se reirán de él/ella. Para evitar esa situación, desarrolla una actitud controladora.
Cómo dejar de ser una persona celosa.
- Reconoce que te comportas de forma celosa. Aunque no es fácil hacer autocrítica, debes ser capaz de reconocer que tu forma de actuar está haciendo daño a tu pareja, a tu entorno y a ti mismo/a.
- Ten voluntad para cambiar. Necesitas cambiar tu forma de pensar para no perder a esa persona que tanto quieres. No basta con la voluntad, necesitas esfuerzo y constancia.
- Detecta los celos. Es muy importante detectar los momentos en que emergen tus celos y entender que esos celos están más en tu cabeza que en la realidad.
- Piensa de manera realista. Trata de establecer qué hay de verdad en tu pensamiento celoso, en qué pruebas reales tienes para comportarte así y piensa en las veces que te han demostrado amor.
- Olvida el pasado. Algunas de las causas de los celos están en el pasado, incluido el pasado de la otra persona cuando no era tu pareja. Mejor p asa página y trata de disfrutar del presente, eso ahuyentará los celos.
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