Cómo afrontar los celos comunes y los patológicos

Los celos son uno de los fenómenos más dañinos que se pueden experimentar en las relaciones interpersonales y particularmente en las relaciones amorosas de pareja. Son sentimientos que tienen su origen en el miedo y en la desconfianza. Aunque es habitual tener en algún momento de la vida celos de una persona o por alguna cosa, los celos continuados son altamente destructivos, especialmente cuando se sufre de un trastorno celotípico.

Los celos son una manifestación de la personalidad que, en la práctica, no podemos entender a partir de una sola definición que explique todos los casos de celosía; se trata de un problema que se manifiesta de maneras muy diversas, algunas de las cuales no nos parecen problemáticas (a pesar de que realmente si lo son). Por este motivo, es útil comentar sobre los tipos de celos que se producen, o maneras en los que los celos pueden expresarse y plasmarse materialmente a través de la conducta.

¿Qué tipos de celos existen?

Aunque existen celos diferentes, todos comparten el malestar que genera el hecho de no controlar el comportamiento de una persona, de un grupo de persona, o no tener control sobre algo o no poder intervenir sobre aquello que tienen o que no tienen. Aunque esta definición amplia y abstracta deja espacio para muchas experiencias diferentes.

En el siguiente esquema, te detallo brevemente los tipos de celos que existen.

Celos vitales.

Los tipos de celos que se engloban en esta categoría tienen que ver, sobre todo, con la constatación de que otras personas tienen mucha más facilidad para cultivar una buena imagen sin apenas esforzarse y, a la vez, resultan más atractivo para una o uno mismo que la propia autoimagen. En este sentido, los celos afloran porque cada pequeño éxito de otras personas resulta un agravio para la propia autoestima. 

Estos celos suelen producirse en entornos laborales, donde la autoimagen apela al valor que que tiene uno mismo como trabajador en relación a los demás, suelen ser celos que inducen a una actitud pasivo-agresiva, que los refuerzan; y por otro lado, dentro de esta categoría están los celos relacionaos con las acciones de autorrealización, que apelan a celos que apelan a un conjunto de ideas abstractas sobre lo que es el desarrollo personal, como la creencia que de los demás viven con más intensidad y mejor, llevando a la persona a una continua conducta de comparación.

Celos de relación concreta.

Por lo general, estas celosías nacen de la creencia de que hay ciertos agentes que impiden que nuestra relación con otra persona sea satisfactoria, o sea lo íntima y privada que se desearía. La autoestima también suele estar involucrada en este tipo de celos, tanto por parte de las causas como de las consecuencias.

Entre este tipo de celos se encuentran los celos infantiles y en adolescentes, como los que se dan entre hermanos o hermanas, que con frecuencia son llamadas de atención hacia personas adultas del entorno familiar. Por lo general, se quedan en esas etapas, aunque algunos continúan durante años en la relación entre las personas. Solo deben preocupar si producen obsesión u otra consecuencia patológica.

Los celos de pareja, son crisis de la relación de pareja donde aflora la desconfianza de la otra persona o de la capacidad propia par resultar suficientemente atrayente para que la relación dure. Se trata de un tipo de celos que tienen un carácter posesivo y cosificador en sus expresiones más severas.

Entre todos los tipos de celos que  hemos comentado, me voy a detener en aquellos que contienen componentes psicopatológicos necesarios para que se conviertan en un trastorno celotípico de consecuencias muy perjudiciales, tanto para la persona que los padecen como para aquellas que están cerca de ella.

¿Qué son los celos patológicos?

Cuando los celos son desproporcionados en intensidad, aparecen de manera recurrente o son infundados, hablamos de celos patológicos o celotipia. Se trata de conductas directamente implicadas en la necesidad de control y la desconfianza.

Los celos obsesivos crean una espiral destructiva que, en todos los casos y  particularmente en las relaciones de pareja, conduce a su disolución. El problema es que la persona que está experimentando celo patológico vive en una realidad distorsionada y desarrolla comportamientos obsesivos. Los celos de la pareja, por ejemplo, pueden derivar en delirios acerca de lo que hace la pareja a escondidas. Este tipo de celos son la causa de muchas de las conductas violentas en los entornos familiares.

Las personas con celotipia no siempre son conscientes de su problema, con frecuencia suelen pensar que sus celos son normales. Pero eso, como decíamos anteriormente, es una distorsión de la realidad. Por eso es importante conocer si los celos que sentimos son exagerados o no. Aquí te propongo unas claves de comportamiento que te pueden poner sobre la pista de cómo son tus celos, principalmente en tu relación de pareja.
  • Tienes miedo excesivo a perder a tu pareja y eso te hace sentir muy mal.
  • Imaginas frecuentemente que tu pareja te engaña con otra persona.
  • Analizas meticulosamente el comportamiento de tu pareja buscando señales que confirmen una posible infidelidad.
  • Vigilas a tu pareja o vulneras su intimidad, por ejemplo mirando sus mensajes en el teléfono o sus correos electrónicos.
  • Controlas en exceso y limitas el día a día y la vida de tu pareja.
  • Odias a los amigos y colegas de trabajo de tu pareja porque pueden pasar tiempo con él/ella.
  • Tus celos no tienen una base real sino que se fundamentan en situaciones imaginarias o en conclusiones que extraes a partir de pequeños detalles.
  • Los celos están afectando tu vida, hasta el punto que duermes poco y sufres cuando tu pareja no está a tu lado. La obsesión por una posible infidelidad o el abandono te impiden vivir plenamente.
  • Le exiges a tu pareja que te cuente todo lo que hizo a lo largo del día en la búsqueda de pistas que desvelen un posible engaño.
  • Llamas a tu pareja con frecuencia, solo para saber qué está haciendo. Cuando no responde imaginas que te está engañando con otra persona.
  • Te comparas constantemente con las personas con las que se relaciona a diario tu pareja porque tienes miedo a salir mal parado/a.
  • Sufres una gran ansiedad cuando tu pareja tarda más de lo habitual en llegar a casa o a una cita e inmediatamente piensas que te está siendo infiel o ha perdido el interés por vuestra relación.
Si consideras que cumples seis o más de estos síntomas, convendría evaluaras tu problema de celos y trataras de corregir el problema.

¿Cuáles son las causas de los celos obsesivos?

Las causas de los celos patológicos varían de una persona a otra, aunque en su base normalmente se encuentra una gran inseguridad, una baja autoestima y una falta de confianza en sí mismo. La persona celosa no cree que sea digna de amor, por lo que cualquier detalle, una mirada o una tardanza, es suficiente para encender la mecha de los celos.

En muchos casos esa inseguridad se puede rastrear hasta la infancia, generalmente debido a unos padres que estuvieron ausentes emocionalmente y no satisficieron las necesidades de protección y cariño del niño. En otros casos la inseguridad puede estar provocada por una experiencia traumática o humillación vivida en una relación de pareja anterior.

No obstante, también se ha apreciado que detrás de los celos patológicos hay determinadas características de personalidad, como la necesidad de tener el control y la tendencia a exagerar la realidad. Se trata de personas que tienen una gran habilidad para hacer una tormenta en un vaso de agua. También suelen tener escasas habilidades sociales, por lo que piensan que si su pareja les abandona no podrán ser felices ni encontrar a otra persona que les ame. De hecho, los celos de pareja suelen esconder una dependencia emocional.

En la base de los celos enfermizos también se encuentran determinadas creencias, como pensar que la pareja es una posesión y, por tanto, solo puede mostrar amor hacia él/ella. En otros casos los celos esconden una preocupación obsesiva por la imagen social. La persona cree que si su pareja le engaña los demás se reirán de él/ella. Para evitar esa situación, desarrolla una actitud controladora.

Cómo dejar de ser una persona celosa.

Por todo lo que has leído y escuchado hasta llegar aquí, habrás tomado conciencia de el dolor y el sufrimiento que generan los celos y seguramente comprendes, sea tu caso o no, la importancia de dejar de ser una persona celosa, especialmente de ser una persona celotípica. Tal vez no sepas como hacerlo y necesites ayuda para conseguirlo. 

Lo mejor si consideras que eres una persona con celos que pueden ser patológicos o que afectan negativamente a tu vida personal, sentimental y familiar, es que acudas a un profesional que realice una evaluación personalizada y establezca un plan terapéutico para superar el problema.

Gracias a la intervención  psicoterapéutica, podrás aprender a controlar tus celos a partir de encontrar el origen de los mismos, superar los miedos a la soledad y el abandono, así como otras emociones grabadas en tu mente que alimentan la conducta celopática. Mejorarás tu autoestima y recuperar la confianza en ti. Conseguirás eliminar prejuicios y creencias irracionales que perjudican la relación de pareja. Aprenderás a confiar en la persona que has elegido como pareja.

Para finalizar, te voy a compartir algunas recomendaciones que te serán útiles para afrontar el malestar significativo que crean los celos patológicos.

  1. Reconoce que te comportas de forma celosa. Aunque no es fácil hacer autocrítica, debes ser capaz de reconocer que tu forma de actuar está haciendo daño a tu pareja, a tu entorno y a ti mismo/a.
  2. Ten voluntad para cambiar. Necesitas cambiar tu forma de pensar para no perder a esa persona que tanto quieres. No basta con la voluntad, necesitas esfuerzo y constancia.
  3. Detecta los celos. Es muy importante detectar los momentos en que emergen tus celos y entender que esos celos están más en tu cabeza que en la realidad.
  4. Piensa de manera realista. Trata de establecer qué hay de verdad en tu pensamiento celoso, en qué pruebas reales tienes para comportarte así y piensa en las veces que te han demostrado amor.
  5. Olvida el  pasado. Algunas de las causas de los celos están en el pasado, incluido el pasado de la otra persona cuando no era tu pareja. Mejor p asa página y trata de disfrutar del presente, eso ahuyentará los celos.



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